
Normalmente, los mas pequeños por temores acuden a la cama de sus padres para dormir, y como es de costumbre, por no ver a nuestros hijos sufrir, les acogemos en nuestra camita. Y es que si somos padres primerizos, nos cuenta aun mas decirles un no a nuestros hijos. Hay que saber que meter a los niños en la propia cama es malo, si es solo unos dias ya que está enfermo o por otra circunstancia es valido, pero permenentamente noche tras noche es malo para el niño, ya que cogerá muchos temores y le costara mucho en un futuro dormir sin sus padres.
Desde muy pequeño tenemos que acompañar al pequeño a su cama, pasar un rato con el, apagar la luz y acompañarle unos instantes, y al final despedirse de él, para que vea poco a poco que irse a su cama no es algo malo.
Los niños cuando se van a la cama solos, y duermen solos es importante debido a que aprenden los conceptos de intimidad y privicidad. Y cuando son mas mayores, aprenden a ser individuales y a ser seguros en si mismos. El gran temor de los pequeños es la oscuridad, la soledad y las fantasias que se imaginan como monstruos o fantasmas, y cuando suceda esto hay que vivirlo con ellos y enseñarles a calmarse y descubrirles que la noche no es un momento de angustia, sino de tranquilidad, no hay que escapar del problema, sino de enfrentar a el.
Todo lo anterior comentado se conseguira poquito a poco, no hay que preocuparnos si a la tercera noche llora y no quiere volver a la cama.

Octubre 7th, 2008 at 0:06 am
Y tu, ¿duermes sol@?¿por que un bebé debe dormir solo si no sabe hacerlo, y un adulto que si lo sabe puede dormir acompañado? algo está mal.
Octubre 7th, 2008 at 0:42 am
¿Eh? ¿Que clase de estudios científicos avalan esta teoría?. En el 85% de los países de todo el mundo los padres duermen con sus hijos, desde que el mundo es mundo los padres duermen con sus hijos, la “camita separada en otra habitación” es una invención de nuestra “avanzada sociedad occidental”
Puedes leer un montón de estudios de reputados profesionales donde se asegura que es justamente lo contrario: los bebés dependientes a los que se cubre sus necesidades (y su necesidad no es dormir solito “enfrentándose ” a sus miedos)crecen como personas independientes el día de mañana.
Te adjunto un extracto muy interesante de un artículo sobre colecho extraído de una magnífica página Web:
“La raza humana, durante toda nuestra historia desde que éramos unos primates que vivíamos en cuevas, ha practicado el colecho. Es solamente en los últimos 150 años, con la llegada de casas con varias habitaciones, que se separa a los bebés para que duerman lejos de sus padres. Durante cientos de años, las madres amamantaban a sus bebés durante la noche, casi sin despertarse. Los bebés recibían protección, afirmación emocional, “lecciones de como respirar”, calor y leche materna. Si el bebé tiene alguna dificultad, si vomita, o tiene frío, los padres están a su lado para socorrerle. De hecho, si la temperatura corporal del bebé sube demasiado, la de la madre baja para compensarlo. La proximidad con su madre estimula la lactancia materna. Los niños que duermen con sus padres amamantan más a menudo que los que duermen en otra habitación (casi el doble y durante casi 3 veces más tiempo). Esto hace que tengan un ritmo de sueño distinto. Su fase profunda de sueño es mucho menor, con lo que el riesgo de la muerte súbita (que se supone ocurre en esta fase) es más bajo. Además, el desarrollo neuronal ocurre en su máximo esplendor en la fase de sueño menos profunda, con lo que al practicar colecho, no sólo se le da más leche materna, que es ideal para su protección fisiológica, sino que se está potenciando su desarrollo mental.
En países como en Japón, donde el colecho es la norma, el índice de muerte súbita del lactante es uno de los más bajos del mundo.
Los niños que duermen al lado de su madre lloran mucho menos frecuentemente y están menos tiempo despiertos. La madre, muchas veces, se da cuenta de las necesidades de su bebé pocos segundos antes de que él las solicite, con lo que se evitan muchos lloros. La comodidad de no tener que levantarse de la cama, sobre todo en época de frío, hace que la madre y el bebé normalmente vuelvan a dormirse casi enseguida. De hecho, muchas veces la madre no sabe exactamente cuantas veces se ha despertado, porque en realidad ¡ no se ha llegado a despertar del todo !”
Octubre 19th, 2008 at 7:17 am
Bueno, sólo me queda una duda muy grande, qué pasa con aquéllos casos (muchísimos) de madres que han aplastado y asfixiado accidentalmente a sus hijos mientras duermen juntos para “mayor seguridad”…