Cuantas veces hemos visto la situación de que le decimos a nuestros hijos que hay verduras para comer y se quejan, o que le ponemos un plato encima de la mesa y les cuesta la misma vida comerselo.
Bueno las respuestas a nuestras preguntas son las siguientes: los niños que les encantan los dulces pero en cambio no las verduras es por un instinto de supervivencia. Y es que a que nos referimos con instinto de supervivencia, pues que la mayoria de los venenos poseen un sabor amargo, entonces rechazamos este sabor, en cambio los sabores dulces lo asemejamos mas a caloría en forma de azucares de rápida absorción.
Este tipo de instintos vienen desde la prehistoria, como tambien otro instinto que lo hacemos sin darnos cuenta es cuando nos hacemos un corte por ejemplo en las manos, chuparnos la zona, este instinto es de animales, y lo hacemos por que nuestra saliva es antiséptica, es decir previene las infecciones destruyendo las bacterias.


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